Sardent Lethain



31.1.05 Suerte

Dicen que lo único bueno del viento es que en ocasiones cambia de dirección...

De veras ha sido un día horrible. En parte. He vagado por toda la ciudad, creo haberla recorrido entera. Poco me pudieron ayudar en Palacio los asépticos funcionarios. Poco, en la plaza. Poco en las calles. Así que no me ha quedado más remedio que volver al lugar de los soldados. Pero todo ha sido diferente esta vez. También tuve que enfrentarme de nuevo con el guardia de las barracas, pero en esta oportunidad no dejé que sus golpes me derribaran sino que, rápido Sardent, ágil Sardent, me he escabullido de sus arremetidas y logré meterme dentro de sus dependencias, donde duermen los soldados. Sé que no está bien lo que he hecho, pero he salido de allí con alguna moneda en el bolsillo, quizá los ahorros de los jóvenes reclutas.

Y, es aqui cuando el viento cambia, ese dinero, lo he jugado de nuevo en la posada (no era mío, poco perdía) hasta que he dejado sin blanca a los parroquianos. De la nada que tenía en el bolsillo, ahora, creo que sobreviviré unas cuantas jornadas más.

Voy a leer los libros que me llevé de la biblioteca. Creo que abandonaré pronto Katar, lo que aún no sé es hacia donde.



+ + +

29.1.05 Tentación

Hace apenas un par de horas he comenzado a notar que las magulladuras de mi cuerpo dolían menos, aunque no todo los poco que debieran, así que me he levantado y he decidido seguir explorando Katar, aunque evitando esta vez la zona de los soldados. Creo haberles tomado algo de miedo...

Había vislumbrado, hacia el norte de la ciudad, el perfil de un palacio asomando por encima de todos los edificios, así que comencé a andar por un camino de encinas que me dio agradable sensación y por donde iba encontrando -y yo, cortés, saludaba- numerosos ciudadanos. Al poco dí con el edificio que eloja la Biblioteca de la Ciudad (pero el cansancio que llevo a cuestas me va a impedir concentrarme en nada, así que decidí llevar conmig dos libros de una estantería, que hablan sobre las Diez Naciones. Parecen muy interesantes, pero aparecen nomrbes de miles de ciudades que yo no he escuchado jamás. Después, más tranquilo les echaré un vistazo.) y el Palacio que había visto desde lejos.

Sin embargo, cuando estaba a punto de entrar en el, vi, mirando de reojo, el enorme letrero de madera que colgaba, zarandeado por el viento, de una de las fachadas de la Plaza de la Gobernación. "Restaurante de Genniel" se leía. Sonriendo hacia mi interior, corri hasta el local. ¡Qué aroma a estafado recien hecho! ¡Qué fuentes de ensaladas! Volví a acariciar mi última moneda y me dije: "Sardent, hoy comerás caliente", y es que mi estomago se resiente también de tanto fruto seco que es lo único que le cae.

LLamé al que supuse sería Genniel, un alto hombre vestido de impoluto blanco, y pregunté por sus platos. No iba a ser mucho lo que comería, dados sus precios, y además gastaría lo que me quedaba, pero sus precios bien valían mis ahorros. Sin embargo, ay, justo en ese momento escuché: "Buenas! ¿Te apetece echar una partida de dados?". Era un katariano, desde una de las mesas que hacía rodar un par de dados en sus manos. Me proponia una partida, una apuesta: si ganaba, doblaría lo jugado. Así que, por un momento, me quedé mirando al camarero, primero, al jugador, después; a mi estómago, primero, a mi moneda, después, y haciéndole una seña al camarero para que no me sirviera aún, acepte el juego.

El hombre me explícó las reglas, era sencillo, y puse mi reluciente moneda sobre la mesa com oquien pone un tesoro... o lo único que le queda. El hombre sonrío. Creo que él ya intuía cual íba a ser el resultado...

Los dos lanzamos a la vez, abrimos las manos, los dados cayeron, dando uno, dos, tres golpecitos en la mesa, y mostrando, cara arriba, nuestro destino.

Ahora ya no tengo ni dinero, ni el plato caliente en el estómago. Creo que entraré en el Palacio. Poco más puedo hacer aquí, salvo morir de hambre.




+ + +

27.1.05 Katar

Hoy he llegado ante las puertas de la Ciudad de Katar.
Ni en mis sueños más lúcidos he imaginado que Campo de Emond pudiera crecer tanto como para convertirse en una ciudad como Katar. La plaza que corona su centro es casi tan grande como el pueblo entero...
Me he tomado la libertad de concederme un día de reposo, descansando allí donde encontrara una sombra, respirando la tranquilidad de sus calles que apenas se rompía por el paso de algún soldado, contemplando las blancas casas... En general parece un lugar de riquezas. He visto, desde la fachada, claro está, las residencias de varios nobles o mercaderes, pero gente de dinero a buen seguro.
Pense entrar en alguna de ellas, quizá de ahí pudiera obtener algún trabajo, breve y rápido, que me permita continuar 'mi misión' (sea esta cual sea, algún día lo sabre) pero que me proporcionara algo con lo que subsistir. Apenas me queda una solitaria moneda en el bolsillo y un puñado de nueces que llevarme a la boca. Pero he de ser fuerte, que lo que no ha logrado el camino escarpado no lo derrumbre el hambre...

Creo que me encuentro bien.

A última hora del día ha ocurrido algo de cuyas secuelas me voy a estar acordando bastante tiempo. Desde la plaza, caminando, accedía a lo parecía los barracones de la tropa de una ciudad, parece ser, bastante versada en la milicia. Vi un establo con caballos a la venta y pensé que quizá también pudier allí hayar algo de comida, o al menos un catre donde reposar el día. Pero, válgame, ya me lo decía Madre: 'Demasiado curioso, Sardent, un día la puerta te pillará la nariz...'. Y cuánta razón tenía. Ahora sólo recuerdo que abrí un de las puertas, daba a los barracones de los soldados creo, pero apenas tuve tiempo de ver que el pasillo continuaba cuando el hombre de guardia en el lugar me asestó tal golpe que mi nariz empezó a sangrar a tal ritmo que, pienso, la sangre me llegó hasta el cerebro. O casi, por perdí el conocimiento.

Cuando desperté, estaba tirado cerca del mismo portón por donde hube entrado. Me dolía todo, y, ahora, mientras esto escribo, veo que tengo todos los rasgos (ropa, piel, suciedad) como para que reconzcan en mi a un mendigo. Quizá no sea otra cosa que un pordiosero sin hogar ni posibilidades.

No sé qué va a ser de mí...



+ + +

26.1.05 [ROL] Primer compañero

Sardent lleva casi todo el día vagando desde el nacimiento del río Taren por una zona pantanosa, que a medida que avanza se hace más oscura, hasta que por fin llega hasta su orilla. Allí tuvo lugar el primer encuentro con persona alguna desde que salió de Campo de Emond.

Un camino fangoso
Te encuentras a la orilla de un lago de oscuras aguas. El camino esta
totalmente embarrado y los matojos se encuentran cubiertos de lodo.
Hacia el este, puedes andar a lo largo de la orilla. Al norte, las
primeras laderas de las Montañas de la Niebla comienzan.

El camino al lago
Al este, puedes ver como se erige la cordillera de las Montañas
de la Niebla. Las primeras laderas comienza a morir a un lado
del camino por el que transitas. Puedes ver un pequeño sendero
que se adentra en ellas mientras que el camino continua hacia
la orilla del lago.

Te sientas a descansar.
Arkin ha llegado desde el sur.
Te levantas.
Dices 'Hola!'
Arkin te mira.

Arkin es de origen del Oeste.
Es un hombre de estatura media y complexion delgada.
Su pelo es blanco y sus ojos marrones.

Arkin dice 'Hola'
Dices 'Quien sois?'
Sardent extiende su mano.
Dices 'Mi nombre es...'
Dices 'mmMMmmMMmmMMmm'
Arkin dice 'Un trotamundos viendo mundo'
Dices 'No sois de Campo de Emond, verdad?'
Arkin se sienta a descansar.
Arkin dice 'y vos?'
Dices 'Me puedo sentar con vos?'
Dices 'Tengo algo de comida'
Dices 'Ah!'
Arkin dice 'No, soy de las tierra fronterizas'
Dices 'Mi nombre es Sardent Lethain'
Dices 'y yo soy de Campo de Erond'
Arkin dice 'el mio Arkin'
Das una manzana a Arkin.
Dejas un plato de gachas.

Arkin dice 'No habras visto un arroyo de montaña cerca no?'
Dejas un pellejo de agua.
Dices 'mmMMmmMMmmMMmm'
Arkin dice 'Gracias, quieres pescado?'
Arkin coge un plato de gachas.
Dices 'Os lo agradecería... Decidme, que son las tierras fronterizas?'
Arkin deja una sardina pescada.
Arkin deja una sardina pescada.
Coges una sardina pescada.
Arkin dice 'son las tierras al sur de la llaga'
Sardent se queda mirando la sardina.
Sonries alegremente.
Arkin dice 'donde se combate a las tropas del oscuro'
Comes una sardina pescada.

Sardent se estremece al escuchar las palabras de Arkin.
Se hace de noche.
Dices 'El... El...'
Dices 'El oscuro?'
Alguien dice 'he visto mucho capa blanca'
Alguien dice 'hay algun problema?'
Dices 'Es EL quien envia a los trollocs?'
Alguien deja de usar algo.
Alguien sostiene una antorcha.
Tiemblas como un flan.
Coges un pellejo de agua.
Arkin se sienta a descansar.

Dices 'Vereis, Arkin...'
Dices 'No se si sabreis, pero...'
Arkin dice 'Pero estamos lejos de las tierras fronterizas, supongo que aqui no habra trollocks...'
Dices 'Si, si los hay!!'
Sardent señala hacia el sur.
Dices 'Dos Ríos está siendo atacado constantemente.'
Arkin dice 'parece que vaya donde vaya me siguen'
Dices 'Todos los pueblos y sus habitantes se estan refugiando en Campoo de Erond. Por eso he salido de

alli!! Algo hay que hacer!!'
Dices 'Os siguen?'
Arkin dice 'No creo'
Dices 'ah, menos mal...'
Sardent mira alrededor suyo.
Suspiras profundamente.
Arkin dice 'nadie se preocuparia por mi'
Sardent se reclina, mirando a Arkin a la cara.
Dices 'Por que decis eso?'
Dices 'No teneis familia? Amigos?'
Arkin dice 'hmmm espero que si, los deje en las tierras fronterizas'
Arkin dice 'y vos?'
Dices 'Yo no conozco mas que mi pueblo, asi que comence a andar a traves del Bosque del Oeste...'
Dices 'Y hacia donde os dirigiais ahora?'
Dices 'Pense que me habia perdido en el pantano'
Arkin dice 'Estaba buscando el arroyo de montaña'
Arkin dice 'y de paso investigando un poco'
Dices 'Si quereis, podriamos ir juntos...'
Sonries a Arkin.
Dices 'Pero solo si no seré una molestia para vos'
Arkin dice 'Como gusteis, aunque yo andaba dando tumbos, norte, oeste es lo que hacia'
Arkin dice 'A ver si sale el sol'

Se hace de dia.

Dices 'Habladme algo de las tierras fronterizas. Hacia donde quedan?'
Arkin dice 'Hacia el norte'
Sardent señala hacia el norte.
Dices 'Alli?'
Arkin dice 'Andad todo al norte y llegareis'
Arkin dice 'no hay perdida'
Dices 'Es un pueblo? Una ciudad?'
Dices 'Quiza pudiera encontrar algo de trabajo alli. No tengo dinero, y la comida me escasea ya'

Arkin dice 'Hora de ponerse en marcha, a ver si encontraos el arroyo'
Asientes afirmativamente a lo que ha dicho Arkin.
Arkin se levanta.
Sardent se levanta y se sacude las manos en los pantalones.
Arkin se va hacia el oeste.

(Arkin y Sardent comienzan a andar por la ribera del lago por donde Sardent había llegado. Entre tanto van hablando y cazando algún conejo.)

Dices 'Arkin...'
La puñalada de Arkin daña a una liebre.
Tu puñalada daña a una liebre.
El mordisco de una liebre falla a Arkin.
Una liebre se va hacia el sur.
Una liebre ha huido hacia el sur!

Dices 'Vaya, se nos escaparon'
Arkin dice 'jajaj quieres q matemos animales?'
Dices 'Si!'
Dices 'Quiza podamos comer algo!'
Te partes de risa.
Dices 'Arkin, decidme'
Dices 'porque buscais ese arroyo?'
Arkin dice 'necesitais comida?'
Sardent dice mientras lucha 'La verdad es que mis provisiones se acabaron ayer...'
Tu puñalada falla a una liebre.
El mordisco de una liebre te falla.
Arkin dice 'Una persona en Ter Valon me ha encomendado una mision y debo cumplirla'
Tu puñalada daña a una liebre.
Una liebre esta MUERTA!

Sonries a Arkin.
Dices 'Yo mate uno tambien!'
Te partes de risa.
Dices 'Y pensais que esta cerca de aqui?'
Arkin dice 'Al oeste la ciudad de Katar, hemos cruzado las montañas'
Sardent murmura 'Katar... '
Dices 'Tratare de recordar ese nombre'

Arkin se va hacia el oeste.
Dices 'Ya hemos cruzado todas las montañas? En el Pueblo nos decían que eran enormes!!!'

(Tras andar gran parte del día en busca del arroyo, al tiempo que cazaban algunos animales, el hombre llamado Arkin y el joven Sardent llegan a la Ciudad de Katar)

La Ciudad de Katar
Estas en la entrada este de la ciudad de Katar, una ciudad alejada de las
intrigas palaciegas de la capital domani. Se podria decir que Katar sigue
su propio camino, diferente al de la capital y al de su rey.

Arkin esta aqui.
El guardia de los portones te mira desafiante.
Dices 'Ya hemos cruzado todas las montañas? En el Pueblo nos decían que eran enormes!!!'
Arkin dice 'Si, habra que volver y avanzar hacia el norte'
Arkin dice 'internarse en las montañas'
Dices 'Es decir, Katar queda al oeste de las Montañas de la Niebla, no es verdad?'
Arkin dice 'si'
Asientes afirmativamente.
Arkin dice 'Al oeste'

Arkin se va hacia el este.

El camino al lago
Al este, puedes ver como se erige la cordillera de las Montañas
de la Niebla. Las primeras laderas comienza a morir a un lado
del camino por el que transitas. Puedes ver un pequeño sendero
que se adentra en ellas mientras que el camino continua hacia
la orilla del lago.
Arkin esta aqui.
Arkin dice 'sur o este?'
Dices 'Del sur venia yo...'
Dices 'Llegariamos al nacimiento del rio Taren'
Arkin dice 'hmmm. Quiza ese sea el arroyo que busco'
Dices 'Es una zona pantanosa'

Los picos de las montañas proyectan sus sombras y se hacen cada vez mayores.
Alguien deja de usar algo.
Alguien sostiene una antorcha.
Sardent se queda mirando los picos de las montañas.

(Los dos hombres andar, entre la oscuridad de la noche, por la ribera hasta llegar al río Taren)

Gritas 'Arkin!!!'
Gritas 'Os he perdido!!'
Sostienes una antorcha.
Arkin grita 'SARDENT?'
Suspiras profundamente.
Arkin dice 'Ah aqui estas jaja'
Dices 'Os encontre'
Te partes de risa.
Arkin dice 'Lo siento'
Dices 'No te preocupes'
Sardent se tapa la boca.
Dices 'Perdon.. preocupeis'
Arkin se va hacia el sur.


La ribera de un lago
Estas en la orilla de un lago de aguas oscuras, debido a lo cercano del
fondo y al color de las rocas que lo componen. Al norte, una pared de
barro llena de matojos te impide el paso. Parece que te encuentras
encerrado aqui.
Arkin esta aqui.
Una antorcha se desvanece.
Dices 'Hacia abajo esta el naciemiento'
Dices 'Esta cerca las cascadas del Taren y el bosque del Oeste'
Arkin dice 'Y hacia al sur que hay?'
Sardent se enconge de hombros.
Dices 'Lo desconozco, Arkin'
Sonries alegremente.
Alguien sostiene una antorcha.
Dices 'Pero vayamos...'
Arkin se va hacia el sur.

Bordeando el Taren

Al norte del Bosque del Oeste
De aqui hacia el sur se extiende el Bosque del Oeste, el bosque limitrofe de
la region de Dos Rios en su parte oeste, al pie de las Montañas de la Niebla.
Al norte puedes llegar bordeando el rio Taren hasta el nacimiento del mismo,
donde por lo que has oido hay unas bonitas cataratas.

Arkin esta aqui.
Dices 'No...'
Arkin dice 'No?'
Dices 'Esta zona la conozco... Volveriamos a mi pueblo'
Arkin dice 'hmmmm'
Te sientas a descansar.
Dices 'Me darias algo de comer. Creo que me fallan las fuerzas'
Arkin dice 'Pues nose como ir a las montañas, la entrada igual esta desde Campo de Edmon'
Sardent tiene aspecto de llevar mas dias sin comer de los que ha dicho.
Estas hambriento.
Arkin deja una sardina pescada.
Arkin deja una tarta de queso.
Arkin dice 'Toma'
Dices 'Gracias'
Arkin se pone a dormir en un saco para dormir.
Escuchas el canto de un gallo cercano.
Estas hambriento.
Dices 'Que yo sepa, desde Campo de Emond no esta esa entrada de la que hablais'
Arkin despierta y se levanta.
Sardent se queda mirando el saco de dormir de Arkin.
Dices 'Donde habeis conseguido ese saco?'
Arkin dice 'en una tienda de Tar Valon'
Coges una sardina pescada.
Arkin se pone a dormir en un saco para dormir.
Dices 'Que es Tar Valon? Esta cerca de Katar?'
Te sientas a descansar.

Pero Arkin ya no responde. Esta profundamente dormido.
Sardent mira hacia el sureste, donde perfectamente podria perfilarse el contorno de su pueblo, al otro la

do del bosque.
Sardent susurra 'No, no debo regresar... No aun...'

Sardent se levanta sin hacer ruido.
Sardent susurra 'Gracias por todo amigo... ya se que no me escuchas, pero no puedo volver a casa. No aun.'
Sardent susurra 'Sigue tu si quieres... Quiza nos volvamos a encontrar'

Sardent recoge su atillo y parte de regreso al río Taren.
Dices '...y ahora... Katar!'




+ + +

Entre el Taren y las Montañas del Niebla

He llegado al nacimiento del Taren tal como me propuse. En efecto es un espectáculo magnífico. Nadando subí hasta una zona pantanosa. Y ahí mi situación cambió. Veía las Montañas de Niebla hacia el este, pero por más que andaba parecía no avanzar lo más mínimo. Todo estaba muy oscuro y tuve que hacer noche allí. La comida escaseaba ya.

Por suerte, justo en la orilla del lago, me encontre con algúien. Su nombre en Arkin. Creo que puedo llamarle "mi primer amigo fuera de Campo de Emond".




+ + +

25.1.05 El Bosque del Oeste

Al cantar el gallo me he puesto de pie como un resorte. Ahora me da pena abandonar el pueblo. Quizá no vuelva nunca y me entristece pensar en no volver al ver el prado, ni ir de pesca a Pueblo Vigia, pero en estas condiciones tampoco se puede hacer mucho.

He estado andando casi medio día através del Bosque del Oeste. Como no lo conozco he decidido avanzar sólo hacia el oeste, o hacia el norte en su defecto. Al poco de salir, pasé por la casa de la Zahori. ¡Vaya, estaban reunidas allí todas zahories de Dos Ríos! Unas refugiadas, otras tratando de ayudar... No he querido molestarlas.

Andando varias horas hacia el norte por el Bosque, he llegado hasta la orilla del Río Taren. A mí siempre me gusto más el Blanco, pero creo que voy, ya que he llegado hasta aquí, a tratar de dar con su nacimiento, dicen que hay allí unas bonitas cascadas.




+ + +

Decisión

Parece que todo el mundo está demasiado ocupado en refugiarse de los ataques trollocs, pero nadie tiene la valentía suficiente para tratar de poner remedio. Campo de Emond acabará tomado por el mal igual que el resto de Dos Ríos si nadie hace algo por remediarlo.

Creo que yo no soy quien, pero -en vista de lo 'ocupado' que parece estar Perryn- yo no puedo quedarme así. Sin que nadie pudiera notar nada, he comprado algo de provisiones para el viaje y algo de material que pudiera hacerme falta. No me queda dinero.

Cuando estaba preparando mi atillo, uno de los Cazadores del Cuerno me ha llamado a su cabaña. No sé muy bien quienes son, no hace mucho tiempo que llegaron exigiendo un local en Campo de Emond. La cuestión es que él parecía haberse enterado de mi partida y me pidió algo. Le habían robado un medallon con la cabeza de un toro, y según me dijo lo tenía alguien en la Ciudad de Tear. Sin más palabras, antes de volver a sus asuntos y sin darme explicación alguna me dijo que me recompensaría si lo traía de vuelta.

No sé hacia donde marcharé, pero no aguanto una noche más aquí. Algo hay que hacer. En cuanto amanezca, partiré por la senda que penetra en el Bosque del Oeste.

Me deseo a mí mismo buena suerte.




+ + +

Astío

La vida en Dos Ríos comienza a no tener sentido. Si uno permance en Campo de Emond, lo más probable es que tarde o temprano, como ya le ha ocurrido a la gente de Embarcadero o a los de Deven Ride, tendrán que abandonar sus casas.

Esta mañana he visitado los dos pueblos y en ambos he encontrado lo mismo: desolación. Todas las casas están abandonadas, sus habitantes ha decidido refugiarse en Campo de Emond ante los continuos ataques de los trollocs.




+ + +
* Diario de viaje
Este es el cuaderno de tapas de cuero en el que Sardent Lethain, de Dos Ríos, anota cada paso que da, cada persona a la que conoce, cada lugar que visita, desde el lejano día en que partió de Campo de Emond.

* Enlaces
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